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Room 425

Llegó al cuarto del hotel, se tiró a la cama sin desvestirse, se profundizó. Llevaba manejando mas de 36 horas. Se le cerró el mundo, no soñó nada de lo cansado que se encontraba; ninguna premonición, ningún mensaje onírico que le previniera de alguna anormalidad o contratiempo en este viaje. Él, que estaba acostumbrado a percibir señales, a guiarse además del olfato y la intuición por las pistas que la virgencita de Guadalupe le iba dejando en el camino. Como aquella noche en Puerto Rico cuando se encontraba esperando en el carro a unos sujetos para cerrar un trato aparcado frente a una estación de gasolina y de pronto le entraron ganas de tomarse un café, se apeó del coche, fue a la tienda, al caminar por uno de los pasillos pisó desprevenidamente algo que crujió bajo su bota, al agacharse recogió del suelo unas esposas plásticas caídas del estante de la tienda. El mensaje era claro: las esposas aun siendo un juguete representaban cárcel o policías. Salió de la tienda justo a tiempo...

Nuestra casa embrujada

Un quejido lastimero llegó desde lejos envuelto en la bruma nocturna. Se fue acrecentando. Perecía, al acercarse un murmullo de voces rezando acompañadas al fondo por un denso arrastrar de cadenas semejando un crescendo de cantos Gregorianos, cuya sonoridad  invadió el cuarto donde me encontraba. Por la ventana entreabierta se coló un helado viento que en complicidad con el rumor del cortijo fúnebre me aterrorizaron. Al pasar frente a mi cuarto pude sentir su tumultuoso andar y escuchar las ilegibles plegarias. Largas sombras se filtraron por debajo del dintel de la puerta; silenciosamente avanzaron por el suelo, treparon a la cama, subieron por la pared y se diluyeron  en la oscuridad. No se cuanto duro el paso del cortejo, en ese momento estaba dudoso si fue realidad o sueño, pero los primeros rayos de luz me encontraron sentado en la cama sin poder dormir. Al siguiente día, en el desayuno nadie comento nada del cortejo, la calle estaba muy cerca del cuarto, podían haber pa...

12 cuentos breves para leer mientras llueve

                                                          I Como todas las mañanas por muchos años, brinco a mi cama moviendo la cola, olisqueándome con su hocico. Intente abrazarlo como siempre lo hacia, pero…. me acorde que mi perro había muerto hacia una semana.                                                           II Y…, le pregunte mientras encendía un cigarrillo, y…, me contesto mientras se vestía sentada al...

La regresión

Despacito y con música suave de fondo fuimos cayendo en un estado de profunda relajación que nos fue llevando de a poco hacia atrás, muy hacia atrás a un estado de inconsciencia, de interioridad y quietud. El regresionista hablaba suave; con adormecedora voz que invitaba a descender por unos escalones que se hundían en la oscuridad, a medida que bajábamos nos profundizábamos mas en nuestro subconsciente, alejándonos de la realidad para vivificar mundos anteriores a esta encarnación. El guerrero, con su arnés de cuero y tachuelas metálicas apretado a su desnudo pecho afilaba en el yerro la pesada espada de hierro. Los fuertes y velludos brazos sudaban copiosamente mientras en un movimiento repetitivo y constante rozaba la metálica hoja por la piedra de amolar, la sumergía en agua y volvia al procedimiento. Sudaba y se agitaba pero proseguía, sabia que del buen mantenimiento de la espada, dependía su vida en el campo de batalla; se miró los brazos para luego descender la vista hacia las...

Una historia de dolor y esperanza

"Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados." Santiago 5:15. El creyente leyó por enésima vez el versículo, miró al cielo en una suplica desesperada, en un ruego angustioso, con lagrimas en los ojos caminó hacia la salida del pequeño oratorio del hospital; sacó del bolsillo el diagnostico que el doctor le había entregado minutos antes, enfocando con los ojos nublados repasó las ultimas palabras del informe escritas en mayusculas: CANCER TERMINAL. Arrojó el papel a la caneca de basura y se dirigió al pasillo de cuidados intensivos del hospital. En el vuelo de New York a Cali se movía intranquila en el asiento, no podía dormir, cerraba los ojos y veía imágenes de su hija en diferentes etapas de su vida. Habían compartido tristezas y dolores, pero también muchos momentos de felicidad, como cuando después de mucho insistir logró que le dieran la visa para venir a los Estados Unidos. Momentos inolvidables,...

... Y con el mazo dando (Parte 2)

Salió calladamente del motel, al pasar por el espejo del cuartito se miró sin detenerse y se alisó la despeinada cabellera con la mano. Antes de cerrar la puerta tras de si dirigió una ultima mirada al cuerpo que de espaldas dormitaba tranquilamente en la cama recordando que minutos antes esa fuerza volcánica la tuvo sobre si quemándole la piel y llevándola al paroxismo de la locura. Ya sentada en el carro respiró profundo, volvió y se miró en el espejo  retrovisor del carro. Tomó un paño húmedo de su cartera y procedió a limpiarse el corrido maquillaje de los ojos cuando el sonido del celular la sobresalto. Eran las 10:30 de la noche, -Aló- dijo con cansada voz. Una vocecita la espetó al otro lado de la linea: -Mama, a que horas vas a venir, no me puedo quedar dormida sin ti en la cama.- Soltó el teléfono y se desgrano en llanto. Fue un sollozo ahogado al comienzo, luego la invadió un sentimiento de culpa, de vergüenza que le abrió las compuertas del alma y un llanto infinito ane...

menos FACE, mas BOOK

"La ciberadicción se establece cuando el niño deja de verse con sus amigos y se instala frente a la pantalla con sus videojuegos, el adolescente presta más atención a su Iphone que a su novia o el joven no rinde en los estudios porque revisa obsesivamente su correo electrónico. En todos estos casos hay una clara interferencia negativa en la vida cotidiana." (Estallo, 2001). Mirando a mi alrededor, ya sea en el parque, la playa, restaurante o sala de cualquier casa, observo que el 99% de las personas están absortas, hipnotizadas con el rectangular y mágico aparato inteligente que les permite acceder al internet. De ese 99%, el 98% están navegando por las redes sociales, idiotizados compartiendo videos estúpidos que en cuestión de minutos se vuelven virales o de contenido religioso que nos invitan a darle “me gusta” al mensaje, o condenarnos en el fuego eterno en caso de ignorarlo. Semejante a una nueva droga, en este caso cibernética o virtual se va apoderando de la vol...