La camioneta negra
Sucedió un sábado. Acostados ya, en duermevela viendo una película para conciliar el sueño, mi adorable y perspicaz esposa, revisaba a cada momento el celular para informarse en qué lugar del planeta se hallaban nuestros hijos y la sobrina a esas alturas de la noche. Mateito llego como a las 11 con su novia Sara y se acuartelaron en la habitación a ver Netflix. Mi investigativa esposa seguía pendiente del resto del personal; Lucas permanencia en la calle y la sobrina en ubicación desconocida. Persistente como es, con los ojos empijamados y desvaneciéndose en el mundo de los sueños, llamó a Lucas para reprenderlo por la tardanza en llegar. Con esa reprimenda no le tocó otra alternativa que poner pies en polvorosa, esfumarse de donde se encontraba y llegar cuanto antes a casa. Pero al llegar, fue directamente al cuarto a reportar que una camioneta negra doble cabina estaba estacionada sobre el césped de la casa y le impedía parquearse correctamente. Mi esposa quedó despierta al ins...